Las pitones birmanas en Florida continúan expandiéndose. Autoridades ambientales confirmaron el hallazgo de una nueva colonia reproductiva en el condado de Charlotte, una zona ubicada fuera del núcleo histórico de los Everglades, lo que incrementa la preocupación por el impacto de esta especie invasora sobre la biodiversidad.
La Comisión de Conservación de Pesca y Vida Silvestre de Florida (FWC) informó que esta población autosostenida representa un cambio importante en la distribución de estos reptiles y obliga a reforzar las estrategias de control.
¿Dónde encontraron la nueva colonia de pitones?
La nueva población fue localizada en el oeste del condado de Charlotte, cerca de comunidades como Rotonda West, Placida, Englewood East y South Gulf Cove.
Se trata de la primera colonia reproductiva confirmada fuera del área donde tradicionalmente se concentraban estos reptiles, que abarca los Everglades, Lake Okeechobee y Key Largo.
Especialistas consideran que la expansión está relacionada con la liberación o escape de ejemplares mantenidos como mascotas, además de la conexión entre humedales y canales que facilita su desplazamiento.
¿Por qué preocupan las pitones birmanas?
Las pitones birmanas son depredadores capaces de consumir una amplia variedad de animales, incluidos mapaches, zarigüeyas, aves, linces, caimanes e incluso ciervos jóvenes.
Diversas investigaciones han documentado una fuerte disminución de poblaciones de mamíferos nativos desde que la especie se estableció en Florida hace más de dos décadas.
Expertos advierten que la presencia de estos reptiles altera el equilibrio de los ecosistemas y reduce la diversidad de fauna local.
¿Cómo llegaron a Florida?
La U.S. Fish and Wildlife Service estima que entre 1975 y 2018 ingresaron alrededor de 180 mil pitones birmanas a Estados Unidos para el comercio de mascotas.
Con el paso de los años, muchos ejemplares escaparon o fueron liberados de forma intencional, permitiendo que la especie se estableciera en estado silvestre, principalmente en el sur de Florida.
El control sigue siendo un reto
Las autoridades reconocen que localizar a estos reptiles es una tarea complicada, ya que permanecen ocultos entre la vegetación y los humedales.
La FWC calcula que la probabilidad de detectar una pitón durante las labores de búsqueda es de apenas entre el 1 % y el 3 %, lo que dificulta conocer el tamaño real de la población y frenar su expansión hacia nuevas regiones del estado.